Amós no predecía el futuro — denunciaba el presente. Miqueas nombró a Belén 700 años antes. La profecía bíblica hace las dos cosas. Y ambas apuntan a Cristo.
Filipenses 4:13 en camisetas y tatuajes. Romanos en versículos sueltos. Las cartas de Pablo tienen remitente, destinatario y motivo. Ignorar eso lo distorsiona todo.